La tecnología Terminator
Isabel Bermejo
Semillas estériles para proteger
los intereses de las multinacionales
A todos nos resulta familiar aquello de que los
seres vivos nacen, crecen, ‘se reproducen’ y
mueren, una definición que se remonta –dicen– al
sabio Aristóteles. Y raro será que en algún
momento de nuestras vidas no nos hayamos
sentido fascinados al ver germinar una semilla,
brotando por arte de magia en busca de luz... La
reproducción, magias aparte, es algo esencial a la vida, y cuesta imaginar un planeta verde en el que el ser humano pueda
‘controlar’ a su antojo este rasgo tan característico de los organismos vivos. En su afán por aumentar beneficios, sin embargo,
las grandes empresas biotecnológicas lo están intentando.
Isabel Bermejo, coordinadora del Área de
Biotecnología de Ecologistas en Acción
En 1998 el Grupo ETC (entonces
RAFI) descubrió en Estados
Unidos una patente sobre una
nueva aplicación de la ingeniería
genética que suscitó inquietud e
indignación en todo el mundo. La patente
describía un método para crear semillas
que producirían una planta cuyas semillas
estarían programadas para suicidarse, impidiendo
su germinación. El nuevo invento
(denominado oficialmente Sistema de Protección
de Tecnologías y bautizado Terminator
por RAFI) levantó un escándalo que hizo
que las principales empresas biotecnológicas
se comprometieran a no desarrollar
esta tecnología.
Pero no ha sido así. En octubre 2005
la Oficina Europea de Patentes concedió
la primera patente europea Terminator a
la compañía Syngenta. Y no se trata de la
única solicitud: Monsanto, Bayer, Aventis,
BASF y otros gigantes de la biotecnología
han solicitado varias decenas de patentes
similares en Europa, EE UU y otros países,
señal inequívoca de que están desarrollando
este tipo de tecnologías (1).
Un sistema de protección
del negocio semillero
Como su propio nombre indica, los Sistemas
de Protección de Tecnologías (o Terminator)
han sido desarrollados para proteger
los intereses de las empresas semilleras,
incrementando sus ganancias. Su único
objetivo es impedir que los agricultores
guarden semilla de su propia cosecha
para la siguiente siembra. Se trata de la
última triquiñuela de un sector cada vez
más poderoso y concentrado, vinculado
estrechamente a la industria de ingeniería
genética, para asegurarse el monopolio de
las semillas (2).
Su anterior argucia, las patentes
biotecnológicas, está resultando
un fastidioso engorro
para las grandes compañías,
sobre todo en países
del Tercer Mundo donde
la tradición campesina
de guardar semilla sigue
viva. En Argentina, por
ejemplo, los agricultores
se han negado a pagar regalías
a Monsanto por la soja transgénica
patentada sembrada en el país desde hace
años, obligando a la compañía a recurrir a
complicados procedimientos para intentar
cobrar sus derechos de patente (3).
Terminator sería la solución perfecta
para evitar a la industria este tipo
de quebraderos de cabeza:
si el problema del negocio
de las semillas es su
empeño en reproducirse,
hagamos semillas estériles.
Además de meter en
vereda cómodamente a
sus actuales clientes, los
agricultores de los países
ricos, Terminator permiti-
Qué es la tecnología Terminator
La clave del Sistema de Protección de Tecnologías es una toxina que mata al embrión
en un momento predeterminado de su desarrollo, impidiendo la germinación
de la semilla.
Pero la empresa semillera necesita producir varias generaciones de semillas para
su venta, por lo que el mecanismo suicida tiene que permanecer apagado durante
algún tiempo. El sistema se activa mediante la aplicación de un producto químico
antes de vender las semillas al agricultor.
Para ello es preciso insertar en el genoma de la planta varias secuencias extrañas
de ADN. Esquemáticamente, el sistema consistiría en (6):
• Un gen (Gen 3) que codifica la toxina letal, acompañado de un segmento genético
que bloquea su expresión, impidiendo la producción de la toxina.
• Un gen (Gen 2) que codifica una enzima que actúa como tijera genética, eliminando
el segmento que bloquea Gen 3.
• Un gen (Gen 1) que codifica una proteína represora que bloquea la expresión de
Gen 2, impidiendo la producción de la tijera genética.
El producto químico que desencadena esta sucesión de acontecimientos al ser
aplicado a las semillas bloquea la producción de la proteína represora (Gen 1), lo que
provoca el inicio de la secuencia suicida.
el ecologista, nº 47, primavera 2006 43
ría a las empresas semilleras ampliar sus
ventas a regiones donde sus expectativas
de lucro son actualmente escasas.
Primavera silenciosa (4)
Su desarrollo y comercialización,
sin embargo, sería catastrófico
en primer lugar para las regiones
empobrecidas del mundo, donde
una mayoría de la población
practica una agricultura de subsistencia
y no puede permitirse
el lujo de comprar semilla todos
los años. En África, por ejemplo,
el 90% de la simiente sembrada
por los campesinos procede de su propia
cosecha. La comercialización de semillas
Terminator o su entrada a través de los
programas de ayuda en estas zonas, con
la consiguiente contaminación de cultivos
locales, tendría efectos desastrosos.
Pero Terminator amenaza no sólo el
medio de vida de los 1.400 millones de
campesinos que dependen de sus semillas,
sino el mantenimiento de la enorme
diversidad de variedades agrícolas conservadas
en los campos de los agricultores,
fundamental para la producción futura
de alimentos. Si la agricultura industrial
ha supuesto la desaparición de más del
75% de la diversidad agrícola durante el
siglo XX, la comercialización de semillas
suicidas tendría unos repercusiones nefastas
para la agrobiodiversidad mundial.
Las semillas Terminator podrían llevar a
la extinción de las variedades locales de
cultivos alimentarios –por abandono de
estas variedades o por la contaminación
de los cultivos–, poniendo en peligro a la
Notas y referencias
Más información en sobre la Campaña
Terminar con Terminator en:
www.ecologistasenaccion.org/terminator
1 Ver: Campaña Terminar Terminator
http://es.banterminator.org/
2 Ver: Concentración de la Industria Global
de Semillas. Grupo ETC. Communiqué nº
90. Septiembre/Octubre 2005.
www.etcgroup.org/documents/CommSeedSPAFIN.pdf
3 Sin ir más lejos, en el mes de enero
Monsanto solicitaba a la administración
aduanera española la paralización de sendos
cargamentos de soja transgénica procedente
de Argentina en los puertos de Bilbao y de
Santander, reclamando a los importadores
el pago de regalías que los agricultores
argentinos se niegan a pagar. Ver: C. Gillam.
Monsanto asks Spanish customs to inspect soy
shipments from Argentina. Reuters, 26-1-2006.
4 Rachel Carson publicó en 1962 su libro
Primavera Silenciosa en el que alertaba sobre
los riesgos sobre la biodiversidad del masivo
uso de pesticidas tan peligrosos como el DDT.
5 EcoNexus y Federación de Científicos de
Alemania. Submission to the Convention on
Biological Diversity, en Advice on the report of
the Ad Hoc Technical Expert Group on Genetic
Use Restriction Technologies”.
6 Fuente: La Tecnología “Terminator”.
Colorado State University.
7. Grupo ETC. Concentración de la Industria
Global de Semillas – 2005
seguridad alimentaria de todo el planeta.
Las semillas Terminator podrían provocar
asimismo la extinción
de especies silvestres valiosas.
La industria biotecnológica
está promoviendo
Terminator con el falso argumento
de que esta tecnología
es muy útil para
frenar la contaminación no
deseada asociada a los cultivos
manipulados genéticamente,
especialmente a los
farmacultivos diseñados para
la producción de productos
químicos y fármacos. Pero
esta tecnología es compleja y poco fiable,
no siendo posible garantizar su estabilidad
ni evitar la transferencia y dispersión de
genes. Los cultivos Terminator pueden
introducir nuevos riesgos en el medio
ambiente, pudiendo pasar a parientes
silvestres del entorno a través del polen.
La diseminación de genes de esterilidad,
que pueden propagarse en estado apagado
y activarse posteriormente, podría
convertirse en una auténtica catástrofe
ecológica (5).
Moratoria a Terminator
Las presiones del lobby de la biotecnología
para promover Terminator están siendo
evidentes en el Convenio de Biodiversidad,
que en 2000 estableció una moratoria
a este tipo de tecnologías, instando
a los gobiernos a prohibir los ensayos y
su comercialización. El Grupo de Trabajo
8J del Convenio, reunido en Granada el
pasado mes de febrero, ha recomendado
el mantenimiento de dicha moratoria. Pero
la industria ha influido –a través de los
representantes del gobierno de Australia,
de Nueva Zelanda y de Canadá– debilitando
de forma alarmante la resolución
adoptada.
La continuidad de la moratoria sobre
Terminator se decidirá en la próxima
reunión del Convenio, a finales de marzo
en Brasil. Hasta entonces es preciso que la
sociedad se movilice para parar el desarrollo
de una tecnología que persigue crear
semillas suicidas, que no reporta ningún
beneficio a la humanidad y que responde
únicamente a los intereses de la industria
biotecnológica, amenazando al mundo
con una nueva Primavera Silenciosa.
Las 11 compañías de semillas
más importantes del mundo
(Ventas 2004 en millones de dólares)
1. Monsanto (EEUU) + Seminis 2.803
2. Dupont/Pioneer (EEUU) 2.600
3. Syngenta (Suiza) 1.239
4. Grupo Limagrain (Francia) 1.044
5. KWS AG (Alemania) 622
6. Land O’ Lakes (EEUU) 538
7. Sakata (Japón) 416
8. Bayer (Alemania) 387
9. Taikii (Japón) 366
10. DLF-Trifolium (Dinamarca) 320
11. Delta & Pine Land (EEUU) 315
Fuente: (7). Las 10 compañías mayores controlan la mitad
de la venta de semillas mundial.
Reunión del Grupo de
Trabajo 8J del Convenio
de Biodiversidad, en
Granada, febrero 2006.
1. Sesiones de trabajo.
2 y 3. Protestas en la
calle en contra de la
tecnología Terminator.
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