Primer caso por tránsgenia.
Por primera vez, el Ministerio del Medio Ambiente, Medio Rural y Marino
reconoció la existencia de personas y de empresas que han sufrido los efectos de
la política de transgénicos llevada a cabo por el Ejecutivo español [1]. En el orden
del día de la reunión convocada por el Ministerio [2] aparece un punto en el que
se dice textualmente: “Coexistencia de maíz modificado genéticamente con maíz
convencional y ecológico. Experiencias de agricultores afectados”.
Estos efectos sociales y económicos de la presencia de maíz transgénico en España
llevan siendo denunciados por las organizaciones ecologistas y agrarias desde
hace una década. Sin embargo, los niveles de irresponsabilidad política en el
Gobierno han alcanzado cotas muy preocupantes. Por ejemplo, en una reciente
reunión con los colectivos ambientales y agrarios, el director general de
Desarrollo Sostenible del Medio Rural, Jesús Casas, reconocía que las empresas
como Monsanto “realizan una constante labor de lobby en el Ministerio” y que
“los casos de contaminación por transgénicos son indignantes”. Sin embargo,
Casas afirmaba también que votaba siempre a favor de los transgénicos en el
Consejo Interministerial de OMG (Organismos Modificados Genéticamente) del
Gobierno español, a pesar de reconocer el mismo que no entiende sobre
transgénicos.
Pero a pesar de la existencia de este punto en el orden del día, y de las
afirmaciones de Casas, tanto la presidencia de la reunión como los responsables
del MARM presentes en ella defendieron que los transgénicos son una opción y
que el Gobierno de España no va a frenarlos. Asimismo, calificaron de acto
político de dudosa validez científica aquellas prohibiciones que se están
disparando en la UE [3].
Otra muestra de irresponsabilidad, que ha sido percibida como una afrenta
histórica contra las posturas críticas con los transgénicos y contra el conjunto de
la sociedad civil, ha sido la ausencia del propio Casas (quien convocó la reunión
pero finalmente “por motivos de agenda” prefirió no estar presente). No obstante,
fueron convocadas en bloque un conjunto de asociaciones sectoriales como
ASEBIO, ANOVE, FIAB, CESFAC (algunas de las cuales se considera que
ejercen como lobby de las multinacionales de los transgénicos) a pesar de no ser
miembros de pleno derecho del Consejo Asesor de Medio Ambiente (CAMA). La
empresa Monsanto, por ejemplo, principal responsable de las contaminaciones
genéticas en el mundo y cuyo historial está plagado de escándalos, tenía varios
representantes en dicha reunión, bajo siglas de al menos dos organizaciones
empresariales.
En la reunión, una vez más, se rechazó tratar los asuntos que las organizaciones
ambientales y agrarias llevan años poniendo sobre la mesa y que se había
solicitado fueran parte del orden del día. Por ejemplo, la falta de transparencia, la
ausencia de registros públicos de los cultivos transgénicos, las irregularidades en
el etiquetado de los alimentos transgénicos, los reiterados casos de contaminación,
etc.
[1] El Gobierno sigue tolerando el cultivo a gran escala de Organismos
Modificados Genéticamente en territorio español en contra de la tendencia de la
UE y de la mayoría de estados miembros.
[2] Segunda Reunión del Grupo de Trabajo de OGM del Consejo Asesor de
Medio Ambiente (CAMA) 21 octubre 2009.
[3] El sábado 10 de octubre la coalición que gobierna Irlanda publicó un acuerdo
en el que especifica que se “declarará a la República de Irlanda Zona Libre de
Transgénicos, libre del cultivo de cualquier planta modificada genéticamente”.
Irlanda se suma así a Francia, Austria, Grecia, Luxemburgo, Hungría, Italia,
Polonia y Alemania que ya mantienen algún tipo de prohibición sobre el cultivo
de organismos modificados genéticamente. En marzo, 22 estados miembros (entre
ellos España) rechazaron la propuesta de la Comisión para abolir las
prohibiciones existentes en Austria y Hungría. |